lunes, 10 de agosto de 2015

TEATRO Y EDUCACIÓN




Razones por las que tus hijos deberían estudiar teatro


El incremento de la creatividad y de la capacidad de resolución de conflictos son solo algunos de los motivos

El último informe de la OCDE dejaba patente cómo nuestros jóvenes necesitan todavía un serio «empujón» en determinados aspectos de su educación que les serán de gran utilidad a la hora de encarar sus vidas en un futuro cercano. La creatividad y la capacidad para resolver problemas son, en opinión de no pocos expertos, dos de las patas cojas de nuestro sistema educativo, que para muchos está tardando en adaptarse a los nuevos tiempos y en incorporar materias y profesionales capaces de preparar a la generación del mañana.
El colegio inglés con sede en Barcelona «Oak House School» lleva tiempo incluyendo en su programa una materia que, aunque alejada de las nuevas tecnologías y el concepto de emprendimiento que parece querer grabarse a fuego en el cerebro de nuestros jóvenes, promete también ayudar a los menores a desarrollar esas capacidades que en Europa nos conminan a mejorar. La materia en cuestión es Drama, una asignatura que se imparte de forma habitual en Gran Bretaña y que, según esta escuela inglesa, permitirá a tus hijos desarrollar aptitudes como la creatividad, la capacidad de negociación y el pensamiento crítico. Estos son, según «Oak House School», los seis beneficios de estudiar teatro en el colegio:
— Fomento del trabajo en equipo. «La asignatura ofrece a los niños la oportunidad de llevar a cabo un proyecto en grupo y, además, poder representar sus ideas de forma oral y visual. Es una gran oportunidad para que los niños puedan expresarse», asegura el colegio a ABC.
— Desarrollo de numerosas habilidades: La capacidad de comunicación se verá notablemente incrementada en los alumnos que cursen la materia. «Expresarse mediante acciones, gestos, expresiones, palabras les será cada vez más sencillo. Estudiar Drama, además, potencia la memoria, y también la capacidad de improvisación». No olvidemos, recuerda el centro, que los menores desarrollarán también grandes destrezas a la hora de hablar en público y ante un gran foro de personas, algo realmente complicado hoy para muchos jóvenes y adultos.
— Clases aplicables a la vida real: Durante el desarrollo de las horas lectivas los alumnos tendrán que hacer frente a distintos problemas o situaciones que deberán resolver juntos. «En la mayor parte de las clases los alumnos no utilizan guión alguno, sino que improvisan. Trabajan juntos, en grupos pequeños en los que intercambian ideas y llevan a cabo críticas constructivas los unos de los otros». También, no obstante, los alumnos preparan representaciones en las que deberán memorizar un guión y preparar la obra. «A través de Drama se sumerge a los participantes en contextos desafiantes que les empujan a potenciar la creatividad, la asunción de riesgos, el desarrollo de pensamiento crítico así como habilidades de negociación, muy útiles en la resolución de conflictos y en su vida en general».
— Aumento de la confianza: La asignatura, aseguran en el centro, «permite a los menores potenciar la confianza en sí mismos y, además, ayudará a aquellos que tengan dificultades con otro tipo de tareas, pues podrán demostrar su talento de una forma diferente».
— Necesidad de una oferta educativa amplia: No es ningún secreto que el mercado laboral está en constante evolución. Así lo reconocen en el centro, desde donde aseguran que la evolución lógica de los acontecimientos provocará que «los niños de hoy tengan trabajos bien distintos a los que tuvieron sus padres». Por ello, asignaturas como Drama pueden ayudar a los menores a «asumir mejor los cambios y a responder de forma creativa cuando les sea requerido».
— El lenguaje, clave: Los alumnos aprenden a utilizar su voz para preguntar, responder, predecir, persuadir, contemplar y expresar sentimientos, pensamientos y creencias. «Como educadores es nuestra responsabilidad estimular a nuestros alumnos para que desarrollen las técnicas y habilidades necesarias para comunicar sus ideas con confianza».

IMPRESORAS EN 3D EN LOS INSTITUTOS



Educación dotará con impresoras 3D a todos los institutos


La Comunidad invierte 16 millones en equipar a los centros para el estreno de la nueva asignatura de Programación


maya balanyà
Al libro de texto, los cuadernos y los apuntes les ha salido un competidor. El estreno de la asignatura de Programación a partir del próximo curso ha llevado al Ejecutivo regional a adquirir 300 impresoras 3D para repartirlas por todos los institutos de la región. Madrid será la primera autonomía del país en disponer de esta tecnología punto en sus centros.
De esta forma, los estudiantes de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) no sólo dominarán la programación y la robótica con una asignatura teórica, sino que también serán capaces de crear tecnología gracias a estos dispositivos pioneros. Con las impresoras 3D los «alumnos de Bill Gates» podrán producir piezas y figuras en tres dimensiones –de hasta 20 centímetros cúbicos– a partir de diseños realizados por ellos mismos con programas informáticos adaptados.
La amplitud de elementos que podrán construir con estos aparatos abarca desde componentes de robots hasta moldes de prótesis dentales. Pero no solo se utilizarán en la clase de programación: también se podrán emplear para ayudar a hacer más sencillas las explicaciones de química orgánica o de matemáticas e incluso serán útiles en el campo de las ciencias sociales. En las clases de anatomía podrían construir los huesos del cuerpo humano. Y en materias como la historia podrían reproducir con gran detalle esculturas y vasijas antiguas.

Equipo completo

La Comunidad repartirá una impresora 3D a cada uno de los 300 institutos de la región, además de 1.500 ordenadores portátiles y táctiles –que pueden convertirse en tabletas–, y un centenar de carros donde poder cargarlas y transportarlas con comodidad. También se entregarán otras treinta impresoras en los centros de formación del profesorado de la región, para que los docentes puedan practicar. Todo ello ha supuesto una inversión de 1,8 millones de euros. Aunque esto es solo el principio: el Ejecutivo regional invertirá un total de 16 millones de euros hasta 2018 para implantar la asignatura en todos los centros de Secundaria públicos, concertados y privados.

abc
Una impresora 3D
Además, los alumnos dispondrán de acceso a una plataforma online (Educamadrid.com) donde podrán descargarse de forma gratuita todos los sistemas de programación necesarios para diseñar los componentes que vayan a imprimir. A través de esta página también podrán comprar –a un precio más económico del habitual– recambios de las piezas y del material con el que fabricarlas. El objetivo de esta web es que sea un puente entre los alumnos, donde compartan sus diseños y códigos de programación en 3D con otros estudiantes del resto de institutos y centros madrileños donde se imparte la asignatura de Programación.
Más de 1.000 profesores ya han recibido la formación necesaria para diseñar aplicaciones en software para móviles o robótica gracias a esta web.
Serán 130.000 alumnos madrileños de 1º y 3º de ESO de 800 centros madrileños los primeros en estrenar la asignatura dentro de un mes. Un curso más adelante, el 2016/17, la asignatura de Programación se extenderá a toda la etapa de Secundaria y también se impartirá en 2º y 4º de ESO. La Comunidad se convierte así en la primera administración que dota a todos sus institutos con impresoras 3D (cada una cuesta en torno a 1.350 euros). En Europa, sólo el Reino Unido y Madrid han introducido los conocimientos de Programación dentro de sus planes de estudios.
El estreno de la asignatura irá acompañado de la mejora de la conexión a internet. En cuanto empiecen las clases, los alumnos ya dispondrán de acceso a la red con 100 megas. Además, los institutos contarán con financiación para adquirir kits de robótica y los componentes electrónicos que necesiten para implementar los proyectos que pongan en marcha en las aulas. Estas dos medidas han supuesto una inversión de 2,5 millones de euros.
Con la nueva asignatura, los alumnos aprenderán a crear aplicaciones para móviles, usar lenguaje de programación para crear videojuegos, diseñar páginas web y manejar de la impresión en 3D, así como construir y programar un robot. Ante ellos se abre una industria digital que se calcula que creará en España 300.000 empleos durante los próximos dos años.

EDUCACIÓN EN FINLANDIA


Así consigue Finlandia ser el número 1 en Educación en Europa


El país nórdico lidera el informe PISA con una enseñanza gratuita que pone en Primaria a los profesores más preparados

Los niños finlandeses de hoy estarán el día de mañana entre los profesionales más preparados del mundo. No lo predice ninguna bola de cristal, lo auguran datos objetivos. Desde que la OCDE comenzara en el año 2000 a elaborar su informe PISA, Finlandia ha acaparado los primeros puestos del podio en Europa por su excelente nivel educativo.
Apenas un 8% de los alumnos finlandeses no terminan sus estudios obligatorios (en España uno de cada tres jóvenes dejan sus estudios antes de acabar la enseñanza secundaria). Dispuesto a dar con la clave del éxito finlandés, el psicólogo escolar y entonces director del colegio Claret de Barcelona, Javier Melgarejo, comenzó a estudiar su sistema educativo hace más de una década. Su primera sorpresa fue constatar que a los 4 y 5 años menos de la mitad de los niños finlandeses acuden a guarderías y no empiezan el colegio hasta los 7 años. Dos años después, sus puntuaciones son mejores que el resto de los países estudiados por la OCDE.
Durante los primeros seis años de la primaria los niños tienen en todas o en la mayoría de las asignaturas el mismo maestro, que vela por que ningún alumno quede excluido. Es una manera de fortalecer su estabilidad emocional y su seguridad. Hasta 5º no hay calificaciones numéricas. No se busca fomentar la competencia entre alumnos ni las comparaciones.
La educación gratuita desde preescolar hasta la universidad incluye las clases, el comedor, los libros y hasta el material escolar aunque si alguien lo pierde está obligado a pagárselo. La jornada escolar suele comenzar sobre las 8,30-9 de la mañana hasta las 3 de la tarde, con el paréntesis del almuerzo a las 12-12,30 horas. En total, suman 608 horas lectivas en primaria, frente a las 875 horas de España, con deberes en casa que no son excesivos. ¿Cómo consiguen mejores resultados en menos tiempo?
«El éxito finlandés se debe a que encajan tres estructuras: la familia, la escuela y los recursos socioculturales (bibliotecas, ludotecas, cines...)», explica Melgarejo. Los tres engranajes están ligados y funcionan de forma coordinada. «Los padres tienen la convicción de que son los primeros responsables de la educación de sus hijos, por delante de la escuela» y complementan el esfuerzo que se hace en el colegio.
«En Finlandia el 80% de las familias van a la biblioteca el fin de semana», añade el psicólogo escolar catalán, para quien este estímulo de la lectura en casa resulta fundamental. El sistema social finlandés contribuye con numerosas ayudas oficiales a las familias, que pueden conciliar su trabajo y la atención a sus hijos.
Existe una herencia cultural luterana basada en la responsabilidad que fomenta la disciplina y el esfuerzo, a la que también acompaña una climatología que empuja a encerrarse en casa, pero estos factores también están presentes en otros países vecinos, como Suecia o Dinamarca, que disfrutan de mayor nivel económico y sin embargo figuran varios puestos por debajo en PISA. «No son las variables socioeconómicas las determinantes», subraya Melgarejo.

De maestros, los mejores

La diferencia radica en la elevada calificación académica del profesorado en Finlandia, principalmente en educación primaria. «Los finlandeses consideran que el tesoro de la nación son sus niños y los ponen en manos de los mejores profesionales del país», destaca el exdirector del colegio Claret de Barcelona.
Los mejores docentes se sitúan en los primeros años de enseñanza, donde se aprenden los fundamentos de todos los posteriores aprendizajes. Se considera que hacia los 7 años el alumno se encuentra en la fase más manejable y es cuando realiza algunas de las conexiones mentales fundamentales que le estructurarán toda la vida. Por eso, se considera esencial seleccionar a quien ayudará en este proceso.
Para ser maestro se necesita una calificación de más de un 9 sobre 10 en sus promedios de bachillerato y de reválida y se requiere además una gran dosis de sensibilidad social (se valora su participación en actividades sociales, voluntariado...). Cada universidad escoge después a sus aspirantes a profesores con una entrevista para valorar su capacidad de comunicación y de empatía, un resumen de la lectura de un libro, una explicación de un tema ante una clase, una demostración de aptitudes artísticas, una prueba de matemáticas y otra de aptitudes tecnológicas. «Son las pruebas más duras de todo el país», asegura Melgarejo. Al proceso de selección le sigue una exigente licenciatura y periodos de prácticas.
No es de extrañar que los profesores estén muy bien considerados socialmente en Finlandia. «Es un honor nacional ser maestro de Primaria», aseguró el pasado 25 de septiembre en Madrid Jari Lavonen, director del Departamento de Formación al Profesorado de la Universidad de Helsinki.
Harri Skog, secretario de Estado de Educación de Finlandia desde 2006, resumía en una frase la importancia de este proceso: «La educación es la llave para el desarrollo de un país». Por eso el país nórdico dedica del 11 al 12% de los presupuestos del estado y los ayuntamientos a financiar este modelo de educación. «Es una política inteligente que les está dando fruto», considera Melgarejo, sin las presiones de Corea o Japón, otros países destacados en PISA.
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